Mitos comunes sobre la hipertensión arterial
Conoce los hechos y derriba los mitos
Conocer los hechos puede ayudarte a tomar decisiones de manera inteligente. Si te informas sobre la presión arterial alta, también conocida como hipertensión, puedes acabar con estos mitos.
Mito: La hipertensión arterial viene de familia. No puedo hacer nada para prevenirla.
La hipertensión arterial se puede producir por antecedentes familiares. Si tus padres o parientes consanguíneos cercanos han presentado presión arterial alta, también tienes una mayor probabilidad de tenerla. Sin embargo, las decisiones relacionadas con el estilo de vida saludable han permitido a muchas personas con antecedentes familiares de presión arterial alta prevenir esta enfermedad.
Mito: No utilizo sal de mesa, por lo que mi ingesta de sodio y mi presión arterial están bajo control.
El sodio puede aumentar la presión arterial para algunas personas. Controlar el consumo de sodio significa mucho más que simplemente dejar el salero. También significa leer las etiquetas de los alimentos. La mayor parte del sodio que consumimos se esconde en alimentos procesados como la salsa de tomate, las sopas, los condimentos, los alimentos enlatados y las mezclas preparadas. Lee las etiquetas nutricionales de los alimentos preparados y envasados. Presta atención a las palabras “soda” y “sodio” y al símbolo “Na” en las etiquetas. Estas palabras indican que los alimentos contienen sodio.
Mito: Utilizo sal kosher o marina cuando cocino en lugar de usar la sal de mesa tradicional. Son alternativas de bajo contenido en sodio.
La sal kosher y la sal de mar contienen la misma cantidad de sodio que la sal de mesa. No es más saludable consumir sal de mar o sal kosher en lugar de sal de mesa.
Mito: Me siento bien. No tengo que preocuparme por la hipertensión arterial.
Más de 100 millones de adultos de EE. UU. presentan presión arterial alta. Muchas personas padecen hipertensión arterial durante años sin saberlo. A menudo se denomina el “asesino silencioso” porque normalmente no presenta síntomas.
Puede que no estés consciente de que te está dañando las arterias, el corazón y otros órganos. Conoce tus números y no supongas que los síntomas te avisarán cuando exista un problema.
Mito: Leí que el vino es bueno para el corazón, así que puedo beber todo lo que quiera.
El consumo excesivo y regular de alcohol puede aumentar considerablemente la presión arterial.
Si bebes alcohol, incluido el vino tinto, hazlo con moderación. Los hombres deben limitar el consumo a no más de dos copas al día y, las mujeres, a una copa al día. Por lo general, una copa equivale a lo siguiente:
- 355 ml (12 onzas) de cerveza (5% de contenido alcohólico)
- 236 ml (8 onzas) de licor de malta (7% de contenido alcohólico)
- 147 ml (5 onzas) de vino
- 44 ml (1.5 onzas) de un licor de 80 grados (40% de contenido alcohólico)
Mito: Tengo presión arterial alta. Mi profesional de la salud la controla por mí. Lo que significa que no tengo que revisarla en casa.
Las mediciones de la presión arterial pueden variar. El monitoreo en casa y el registro de las mediciones de la presión arterial pueden brindarle a tu profesional de la salud información valiosa. Pueden ser de ayuda para determinar si tienes presión arterial alta y si tu plan de tratamiento está funcionando. Es importante realizar las mediciones a la misma hora cada día o hacerlo según las indicaciones de tu profesional de la salud.
Mito: Me diagnosticaron presión arterial alta. Recientemente, mis niveles han sido más bajos, así que puedo dejar de tomar mis medicamentos.
La hipertensión arterial puede ser una enfermedad de por vida. Sigue las recomendaciones de tu profesional de la salud, incluso si eso significa que debes tomar medicamentos todos los días durante el resto de tu vida. La presión arterial puede aumentar nuevamente si dejas de tomar tus medicamentos. Si colaboras con tu equipo de cuidados de salud, puedes alcanzar los objetivos de tu tratamiento y disfrutar de los beneficios de una mejor salud.